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¿Jesús resucitó de los muertos?

by rularrondo

Todos nos preguntamos qué nos pasará después de morir. Cuando un ser querido muere, deseamos volver a verlo después de que llegue nuestro turno.

¿Tendremos una reunión gloriosa con aquellos que amamos o es la muerte el fin de toda conciencia?

Jesús enseñó que la vida no termina después de que nuestros cuerpos mueren. Él hizo esta sorprendente afirmación: “Yo soy la resurrección y la vida. Los que creen en mí, aunque mueran como todos, vivirán de nuevo”.

Según los testigos más cercanos a Él. Jesús demostró su poder sobre la muerte resucitando de entre los muertos después de haber sido crucificado y enterrado durante tres días.

Es esta creencia es la que ha dado esperanza a los cristianos durante casi 2,000 años. Pero algunas personas no tienen esperanza de que exista vida después de la muerte

El filósofo ateo Bertrand Russell escribió: «Creo que cuando muera me pudriré, y nada de mi propio ego sobrevivirá«. [1] Russell obviamente no creía en las palabras de Jesús.

Los seguidores de Jesús escribieron que Él se les apareció vivo después de su crucifixión y entierro. Afirman no sólo haberlo visto, sino también haber comido con Él, tocarlo y pasar 40 días con Él.

Entonces, ¿podría haber sido simplemente un mito que creció con el tiempo, o se basa en evidencia sólida?

La respuesta a esta pregunta es fundamental para el cristianismo. Porque si Jesús resucitó de entre los muertos, validaría todo lo que dijo sobre sí mismo, sobre el significado de la vida y sobre nuestro destino después de la muerte.

Si Jesús resucitó de entre los muertos, Él sólo tendría las respuestas sobre de qué se trata la vida y lo que nos espera después de morir. Por otro lado, sí el relato de la resurrección de Jesús no es verdadero, entonces el cristianismo se basaría en una mentira. El teólogo R. C. Sproul lo expresa así:

El reclamo de la resurrección es vital para el cristianismo. Síi Cristo ha sido resucitado de entre los muertos por Dios, entonces Él tiene las credenciales y la certificación que ningún otro líder religioso posee. Buda está muerto, Mohamed está muerto. Moisés está muerto, Confucio está muerto. Pero, según el cristianismo, Cristo está vivo. [2]

Muchos escépticos han intentado refutar la resurrección. Josh McDowell fue uno de esos escépticos que pasó más de setecientas horas investigando la evidencia de la resurrección. McDowell declaró esto con respecto a la importancia de la resurrección: «Llegué a la conclusión de que la resurrección de Jesucristo es uno de los engaños más malvados, malintencionados y despiadados que jamás se haya impuesto en la mente de los hombres, O es el hecho más fantástico de la historia». [3]

Entonces, ¿es la resurrección de Jesús un hecho verídico o un mito vicioso? Para descubrirlo, necesitamos observar la evidencia de la historia y sacar nuestras propias conclusiones. Veamos qué descubrieron los escépticos que investigaron la resurrección.

Cínicos y Escépticos
Pero no todo el mundo esta dispuesto a examinar justamente la evidencia. Bertrand Russell admite que él tomo de Jesús lo que “no concernía” con hechos históricos.[4] El historiador Joseph Campbell, sin citar evidencia, tranquilamente dijo a su audiencia de televisión de PBS que la resurrección de Jesús no fue un hecho real. [5] Otros estudiosos como John Dominic Crossan del Seminario Jesús, están de acuerdo con él.[6] Ninguno de estos escépticos presentan evidencia a sus opiniones.

Verdaderos escépticos, en oposición con los cínicos, están interesados en la evidencia. En una revista editorial escéptica llamada “¿Qué es un escéptico?” la siguiente definición es dada: “Escepticismo es… la aplicación de la razón a alguna y todas las ideas-no se permiten vacas sagradas. En otras palabras… los escépticos no inician una investigación cerrados a la posibilidad de que un fenómeno podría ser real o de que una afirmación podría ser cierta. Cuando decimos que somos “escépticos”, queremos decir que debemos ver poderosa evidencia antes de creer.»[7]

A diferencia de Russell y Crossan, muchos escépticos verdaderos han investigado la evidencia de la resurrección de Jesús. En este artículo vamos a escuchar de alguno de ellos y ver como ellos analizaron la evidencia de lo que es quizás la más importante pregunta en la historia de la raza humana: ¿Realmente se levanto Jesús de entre los muertos?

Profecía Propia
Con antelación a su muerte, Jesús le dijo a sus discípulos que él sería traicionado, arrestado, y crucificado y que él volvería a la vida tres días después. ¡Ese es un plan extraño! ¿Qué había detrás de él? Jesús no era un artista dispuesto a actuar por imposición humana; él prometió que su muerte y resurrección le demostraría a la gente (si sus mentes y corazones estaban abiertos) que él ciertamente era el Mesías.

El estudioso en Biblia Wilbur Smith comentó acerca de Jesús:

Cuando él dice que Él mismo se levantaría otra vez de la muerte, el tercer día después de que él fue crucificado, Él dice algo que solo un tonto se atrevería a decir, si esperaba más devoción de cualquiera de sus discípulos—a menos que Él estuviera seguro que iba a resucitar. Ningún fundador de cualquier religión del mundo conocida por los hombres jamás se atrevió a decir una cosa como esta. [8]

En otras palabras, ya que Jesús le había dicho claramente a sus discípulos que se levantaría de nuevo de entre los muertos, el fracaso de mantener esa promesa lo expondría como un fraude. Pero nos estamos adelantando. ¿Cómo murió Jesús antes que él (si lo hizo) se levantara de nuevo?

Una Muerte Horrible y Después…?
Usted sabe como fueron las últimas horas de vida en la tierra de Jesús si usted vio la película del guerrero/corazón valiente, Mel Gibson. Si usted se perdió partes de La Pasión de Cristo porque estaba protegiendo sus ojos (hubiera sido más fácil simplemente grabar la película con un filtro rojo en la cámara), solo voltee a las últimas paginas de cualquier evangelio en su Nuevo Testamento para averiguar lo que se perdió.

Como predijo Jesús, él fue traicionado por uno de sus propios discípulos, Judas Iscariote, y fue arrestado. En un juicio simulado por medio del gobernador romano, Poncio Pilatos, fue declarado culpable de traición y condenado a morir en una cruz de madera. Antes de ser clavado a la cruz, Jesús fue brutalmente golpeado con un gato romano de nueve colas, un látigo con trozos de hueso y metal que rasgarían la carne. Recibió puñetazo repetidamente, pateado, y escupido.

Después, utilizando mazos, los verdugos romanos golpearon el pesado hierro forjado clavado en las muñecas y pies de Jesús. Finalmente dejaron caer la cruz en un agujero en la tierra entre otras dos cruces que cargaban a ladrones condenados.

Jesús colgó allí por aproximadamente seis horas. Luego, a las 3:00 de la tarde—esa es la hora exacta en que el cordero de la Pascua había sido sacrificado como ofrenda por los pecados (un pequeño simbolismo allí, ¿te parece?)—Jesús grito, “consumado es” (en Arameo), y murió. De repente, el cielo se puso oscuro y un terremoto sacudió la tierra.[9]

Pilatos quería confirmación de que Jesús estaba muerto antes de permitir que su cuerpo fuera sepultado. Entonces un guardia romano hundió una lanza a su costado. La mezcla de sangre y agua que fluyo fue una clara indicación de que Jesús estaba muerto. El cuerpo de Jesús fue entonces bajado de la cruz y sepultado en la tumba de José de Arimatea. La guardia romana siguiente sello la tumba, y la cuidó las veinticuatro horas reloj.

Mientras tanto, los discípulos de Jesús estaban en shock. El Dr. J.P. Moreland escribe de su estado mental. “Ellos ya no tenían confianza de que Jesús había sido enviado por Dios. Ellos también habían sido enseñados que Dios no dejaría a su Mesías sufrir la muerte. Entonces se dispersaron. El movimiento de Jesús estaba prácticamente detenido en sus sendas.»[10]

Toda esperanza estaba vencida. Roma y los líderes judíos habían prevalecido—o eso parecía.

Algo Pasó
Pero no era el fin. El movimiento de Jesús no desapareció (obviamente), y de hecho el cristianismo existe hoy como la más grande religión del mundo. Por lo tanto, tenemos que saber que paso después de que el cuerpo de Jesús fue bajado de la cruz y puesto en la tumba.

En un artículo del New York Times, Peter Steinfels cita los sorprendentes eventos que ocurrieron tres días después de la muerte de Jesús:”Poco después de que Jesús fue ejecutado, sus seguidores fueron de repente impulsados de ser un desconcertante y encogido grupo a ser gente cuyo mensaje sobre la vida de Jesús y la venida del reino, es predicado al riesgo de sus vidas, eventualmente cambió un Imperio. Algo pasó. … ¿pero qué exactamente?»[11] Esa es la pregunta que tenemos que contestar con una investigación sobre los hechos.

Sólo hay cinco explicaciones posibles de la presunta resurrección de Jesús, como se retrata en el Nuevo Testamento:

Jesús realmente no murió en la cruz.
La “resurrección” fue una conspiración.
Los discípulos estaban alucinando.
Los relatos son legendarios.
Realmente pasó.
Vamos a caminar a través de estas opciones y ver cual se adapta mejor a los hechos.

¿Estaba Muerto Jesús?
“Marley estaba muerta como una piedra, de eso no había duda.” Así comienza el villancico navideño de Charles Dickens, el autor no quería que nadie estuviera equivocado en cuanto al carácter sobrenatural de lo esta por tomar lugar. De la misma manera, antes de asumir el papel de CSI y juntar las piezas de evidencia de una resurrección, debemos primero establecer que hubo, de hecho, un cadáver. Después de todo, ocasionalmente los periódicos informan sobre un “cadáver” en una morgue que luego empezó a moverse y fue restaurado. ¿Podría haber pasado algo como eso con Jesús?

Algunos han propuesto que Jesús vivió a pesar de la crucifixión y fue revivido por el frío, aire húmedo en la tumba-“Un momento, ¿Por cuánto tiempo estuve fuera?” Pero esa teoría no parece cuadrar con la evidencia médica. Un artículo en la revista American Medical Association explica por qué esta llamada “teoría del desvanecimiento” es insostenible: “Claramente, el peso de evidencia histórica y médica indicaba que Jesús estaba muerto. … La lanza, hundida entre Su costilla derecha, probablemente perforo no solo su pulmón derecho, pero también el pericardio y corazón y de ese modo aseguraron su muerte.»[12] Pero el escepticismo acerca de este veredicto puede ser justificado, como este caso ha estado archivado por 2000 años. Al menos, necesitamos una segunda opinión.

Un lugar para encontrar eso es en los reportes de historiadores no cristianos de alrededor del tiempo que Jesús vivió. Tres de estos historiadores mencionaron la muerte de Jesús.

Lucio (c.120-después 180 d.C. se refirió a Jesús como un sofista crucificado (filosofo).[13]
Josefo (c.37-c.100 d.C.) escribió, “En este tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, porque el era un emprendedor de obras asombrosas. Cuando Pilatos lo condenó a la cruz, los principales hombres entre nosotros, lo habían acusado, aquellos que lo amaron no cesaron de hacerlo.»[14]
Tácito (c.56-c.120 d.C.) escribió, “Christus, de quien el nombre tuvo su origen, sufrió la extrema sanción… en las manos de nuestro procurador, Poncio Pilatos.»[15]
Esto es un poco como ir entre los archivos y buscando aquel de un día de primavera en el primer siglo. The Jerusalem Post publicó en primera página una historia diciendo que Jesús fue crucificado y muerto. No esta mal el trabajo de detective, y bastamente concluyente.

De hecho, no hay relatos históricos de cristianos, romanos, o judíos que discuten ya sea la muerte de Jesús o su entierro. Incluso Crossan, un escéptico de la resurrección, esta de acuerdo que Jesús realmente vivió y murió. “Que él fue crucificado es tan seguro como cualquier hecho histórico puede llegar a ser.»[16] A la luz de tal evidencia, parece que estamos en buena tierra para descartar la primera de nuestras cinco opciones. Jesús estaba claramente muerto, “de eso no hubo duda.”

La Cuestión de una Tumba Vacía
Ningún historiador serio realmente duda que Jesús estuviera muerto cuando fue bajado de la cruz. Sin embargo, muchos se han preguntado cómo el cuerpo de Jesús desapareció de la tumba. El periodista inglés, Dr. Frank Morison inicialmente pensó que la resurrección era o un mito o un engaño, y él empezó a investigar para escribir un libro refutándolo.[17] El libro se hizo famoso pero por razones diferentes que su propósito original, como veremos.

Morison empezó por intentar resolver el caso de una tumba vacía. La tumba pertenecía a un miembro del Concilio Sanedrín, José de Arimatea. En Israel en aquel tiempo, para estar en el concilio había que ser una estrella de rock. Todos sabían quien estaba en el concilio. José debe haber sido una persona real. De lo contrario, los líderes judíos habrían expuesto la historia como un fraude en su intento de refutar la resurrección. También, la tumba de José habría sido en un muy conocido lugar y fácilmente identificable, entonces cualquier pensamiento de que Jesús se haya “perdido en el cementerio” necesitaría ser descartado.

Morison se preguntaba por qué los enemigos de Jesús habían permitido que el “mito de la tumba vacía” persistiera si no era cierto. El descubrimiento del cuerpo de Jesús habría instantáneamente matado toda la conspiración.

Y lo que es conocido históricamente de los enemigos de Jesús es que ellos acusaron a los discípulos de Jesús de robarse el cuerpo, una acusación claramente basada en una creencia compartida de que la tumba estaba vacía.

El Dr. Paul L. Maier, profesor de historia antigua en Western Michigan University, de la misma manera declaró, “Si toda la evidencia es pesada cuidadosamente y justamente, es ciertamente justificable… concluir que la tumba en la que Jesús estaba enterrado estaba realmente vacía en la mañana de la primera Pascua. Y ninguna evidencia ha sido descubierta aún… que refutaría esta declaración.»[18]

Los líderes judíos estaban aturdidos, y acusaron a los discípulos de robare el cuerpo de Jesús. Pero los romanos habían asignado a una unidad de guardias entrenados (de 4 a 12 soldados) a vigilar la tumba las 24 horas. Morison preguntó, “¿Cómo podrían estos profesionales haber dejado que el cuerpo de Jesús sea objeto de vandalismo?” Habría sido imposible para cualquiera haber escapado de los guardias romanos y haber movido una piedra de dos toneladas. Sin embargo la piedra fue movida y el cuerpo de Jesús había desaparecido.

Si el cuerpo de Jesús estaba en un lugar donde se podría encontrar, sus enemigos hubieran rápidamente expuesto la resurrección como un fraude. Tom Anderson, antiguo presidente de la Asociación de Abogados de Juicio de California, resume la fuerza de sus argumentos:

Con un evento tan bien publicado, ¿no cree usted que es razonable que un historiador, un testigo ocular, un antagonista habría registrado para todos los tiempos que él había visto el cuerpo de Jesús?… El silencio de la historia es ensordecedor cuando viene al testimonio en contra de la resurrección. [19]

Así que, sin cuerpo de evidencia, y con una conocida tumba claramente vacía, Morison aceptó la evidencia como sólida de que el cuerpo de Jesús había desaparecido de alguna manera de la tumba.

¿Un Robo de la Tumba?
Como Morison continuó su investigación, él empezó a examinar los motivos de los seguidores de Jesús. Tal vez la supuesta resurrección fue en realidad un cuerpo robado. Pero si es así, ¿cómo se explica todos los informes de las apariciones del Jesús resucitado? El historiador Paul Johnson, en Historia de los Judíos, escribió, “Lo que importaba no eran las circunstancias de su muerte pero el hecho de que él estaba ampliamente y obstinadamente siendo creído, por un creciente circulo de personas, de haberse levantado de nuevo.»[20]

La tumba estaba ciertamente vacía. Pero no era la mera ausencia del cuerpo que habría impulsado a los seguidores de Jesús (especialmente si ellos habían sido los que lo habían robado). Algo extraordinario debía haber pasado, para que los seguidores de Jesús cesaran el duelo, cesaran de esconderse, y empezaran sin miedo a proclamar que ellos habían visto a Jesús vivo.

Cada testigo ocular cuenta informes de que Jesús de repente apareció en forma física a sus seguidores, a las mujeres primero. Morison se pregunta por qué los conspiradores habrían hecho a las mujeres centrales en su conspiración. En el primer siglo, las mujeres casi no tenían derechos, personalidad, o estatus. Si la conspiración habría de tener éxito, Morison razonó, los conspiradores habrían retratado a hombres, no mujeres, como los primeros en ver a Jesús vivo. Y todavía escuchamos que las mujeres lo tocaron, le hablaron, y fueron las primeras en encontrar la tumba vacía.

Más tarde, de acuerdo con los relatos de los testigos oculares, todos los discípulos vieron a Jesús en más de diez ocasiones diferentes. Ellos escribieron que él les mostró sus manos y pies y les dijo que lo tocaran. Y él se reporta que él comió con ellos y más tarde apareció con vida a más de 500 seguidores en una ocasión.

El erudito legal John Warwick Montgomery declaró, “En el 56 d.C el apóstol Pablo escribió que más de 500 personas habían visto al Jesús resucitado y que la mayoría de ellos seguían con vida (1 Corintios 15:6.) Se pasa de los límites de credibilidad que los primeros cristianos podrían haber fabricado tal cuento y entonces predicado entre aquellos quienes podían fácilmente haberlo refutado simplemente al producir el cuerpo de Jesús.»[21]

Los estudiosos de la Biblia Geisler y Turek están de acuerdo. “Si la Resurrección no ha ocurrido, ¿por qué habría dado el apóstol Pablo tal lista de supuestos testigos? El habría inmediatamente perdido toda credibilidad de sus lectores de Corintios por mentir tan descaradamente.»[22]

Pedro le dijo a una multitud en Cesara porque él y los otros discípulos estaban tan convencidos de que Jesús estaba vivo.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. Lo mataron, colgándolo de un madero, pero Dios lo resucitó al tercer día… comimos y bebimos con él después de su resurrección. (Hechos 10:39-41)

El británico estudioso en Biblia Michael Green observó, “Las apariciones de Jesús son tan bien autenticadas como nada en la antigüedad. … No puede haber duda racional de que ellas ocurrieron.»[23]

Consecuente hasta el Final
Como si los informes de los testigos no fueran suficientes para desafiar al escéptico de Morison, él estaba también desconcertado por el comportamiento de los discípulos. Un hecho de la historia que ha dejado perplejo a historiadores, psicólogos, y escépticos por igual es que estos 11 cobardes estaban de repente dispuestos a sufrir humillación, tortura, y muerte. Todos menos uno de los discípulos de Jesús fueron asesinados como mártires. ¿Ellos habrían hecho tanto por una mentira, sabiendo que ellos habían tomado el cuerpo?

Los terroristas del 11 de septiembre demostraron que algunos morirían por una falsa causa en la que ellos creían. Sin embargo para ser un mártir dispuesto a morir por una mentira conocida es locura. Como Paul Little escribió, “Los hombres morirán por lo que ellos creen que es verdad, aunque en realidad sea falso. Sin embargo, ellos no morirían por lo que creen que es una mentira.»[24] Los discípulos de Jesús se portaron de una manera consistente con una genuina creencia de que su líder estaba vivo.

Nadie ha explicado adecuadamente por qué los discípulos habrían estado dispuestos a morir por una mentira conocida. Pero incluso si todos ellos conspiraron para mentir sobre la resurrección de Jesús, ¿cómo pudieron ellos haber mantenido la conspiración viva por décadas sin que al menos uno de ellos se vendiera por dinero o posición? Moreland escribió, “Aquellos que mienten por una ganancia personal no se quedan juntos mucho tiempo, especialmente cuando las dificultades disminuyen los beneficios.»[25]

El antiguo “hombre-hacha” de la administración Nixon, Chuck Colson, implicado con el escándalo Watergate, remarco la dificultad de que varias personas mantengan una mentira un periodo extenso de tiempo.

Yo sé que la resurrección es un hecho, y Watergate lo demostró para mi. ¿Cómo? Porque 12 hombres testificaron haber visto a Jesús levantarse de la muerte, y después ellos proclamaron la verdad por 40 años, ni una sola vez negándolo. Cada uno fue golpeado, torturado, apedreado y puesto en prisión. Ellos no habrían resistido eso si no fuera verdad. Watergate implicaba 12 de los más poderosos hombres en el mundo—y ellos no pudieron mantener una mentira por tres semanas. ¿Usted me esta diciendo que 12 apóstoles pudieron mantener una mentira por 40 años? Absolutamente imposible.[26]

Algo pasó que cambió todo para estos hombres y mujeres. Morison reconoció, “Cualquiera que venga a este problema ha de enfrentarse tarde o temprano al hecho de que no puede ser explicado de lejos. … Este hecho es que… una convicción profunda vino a un grupo pequeño de personas—un cambio que atestigua al hecho de que Jesús se había levantado de la tumba.»[27]

¿Estaban Alucinando los Discípulos?
La gente todavía piensa que ven a un gordo, Elvis de pelo gris lanzándose en Dunkin Donuts. Y después hay aquellos que creen que ellos pasaron la noche con extraterrestres en la nave nodriza siendo sometidos a indescriptibles pruebas. A veces ciertas personas pueden “ver” cosas que ellos quieren, cosas que no están realmente allí. Y eso es el por que algunos han afirmado que los discípulos estaban tan angustiados sobre la crucifixión que sus deseos de ver a Jesús vivo causo una alucinación en masa. ¿Convincente?

El psicólogo Gary Collins, antiguo presidente de la Asociación Americana de Consejeros Cristianos, fue interrogado sobre la posibilidad de que alucinaciones estuvieran detrás del cambio radical de comportamiento de los discípulos. Collins comento: “Las alucinaciones son acontecimientos individuales. Por su propia naturaleza, solo una persona puede ver una alucinación dada en un tiempo. Ellas ciertamente no son algo que puede ser visto por un grupo de personas.»[28]

La alucinación no es siquiera una remota posibilidad, de acuerdo con el psicólogo Thomas J. Thorburn. “Es absolutamente inconcebible que… quinientas personas, con un promedio sensato de mente… puedan experimentar todo tipo de impresiones sensuales—visuales, auditivas, de tacto—y que todas estas… experiencias puedan caer completamente sobre… alucinación.»[29]

Es más, en la psicología de alucinaciones, la persona necesitaría estar en un estado de ánimo donde ellos deseen ver tanto a esa persona que su mente lo consiga. Dos líderes importantes de la iglesia primitiva, Santiago y Pablo, ambos se encontraron a un Jesús resucitado sin que alguno lo esperara o tuviera esperanza de experimentar ese placer. El apóstol Pablo, de hecho condujo las primeras persecuciones de cristianos, y su conversión permanece inexplicable excepto por su propio testimonio de que Jesús se le apareció, resucitado.

De Mentira a Leyenda.
Unos escépticos no convencidos atribuyen la historia de la resurrección a una leyenda que comenzó con una o más personas mintiendo o pensando que ellos vieron a Jesús resucitado. Con el tiempo, la leyenda habría crecido y habría sido adornada al ser pasada alrededor. En esta teoría, la resurrección de Jesús es comparable con la mesa redonda del Rey Arturo, la pequeña incapacidad de George Washington de decir una mentira, y la promesa de que la Seguridad Social será solvente cuando la necesitamos.

Pero hay tres problemas principales con esta teoría.

Las leyendas raramente se desarrollan mientras testigos oculares están vivos para refutarla. Un historiador de las antiguas Roma y Grecia, A.N. Sherwin-White, argumenta que la noticia de la resurrección se esparció muy pronto y muy rápido para que pueda haber sido una leyenda.[30]
Las leyendas se desarrollan por tradición oral y no vienen con documentos históricos contemporáneos que pueden ser verificados. Sin embargo los evangelios fueron escritos a tres décadas de la resurrección.[31]
La teoría de la leyenda no explica adecuadamente ni el hecho de la tumba vacía o de la históricamente comprobada convicción de los apóstoles de que Jesús estaba vivo.[32]

Por qué Gana el Cristianismo
Morison estaba desconcertado por el hecho de que “un diminuto movimiento insignificante era capaz de prevalecer sobre la apretada astucia del establecimiento judío, así como el poder de Roma.” ¿Por qué gano, en la cara de todas esas probabilidades en contra?

Él escribió, “En veinte años, la afirmación de estos campesinos galileos había trastornado la iglesia judía. … En menos de cincuenta años había empezado a amenazar la paz del Imperio Romano. Cuando hemos dicho todo lo que puede ser dicho… seguimos enfrentándonos con el mayor misterio de todos. ¿Por qué gana?»[33]

Con toda razón, el cristianismo debería haber muerto en la cruz cuando los discípulos huyeron por sus vidas. Pero los apóstoles continuaron y establecieron un creciente movimiento cristiano.

J.N.D. Anderson escribió, “Piense en lo psicológicamente absurdo de imaginarse a una pequeña banda de cobardes derrotados en una habitación superior un día y unos pocos días después transformados en una compañía que ninguna persecución podría callar—y luego intentando atribuirle este cambio dramático a nada más convincente que una fabricación miserable. …Eso simplemente no tendría sentido.»[34]

Muchos eruditos creen (en palabras de un antiguo comentarista) que “la sangre de los mártires fue la semilla de la iglesia.” El historiador Will Durant observó, “El César y Cristo se habían encontrado en la arena y Cristo había ganado.»[35]

Una Sorprendente Conclusión
Con mito, alucinación, y un defecto de autopsia descartados, con evidencia irrefutable para una tumba vacía, con un cuerpo considerable de testigos oculares de su reaparición, y con la inexplicable transformación e impacto sobre el mundo de aquellos que clamaron haberlo visto. Morison se convenció de que su juicio preconcebido de la resurrección de Jesucristo había estado errado. Él empezó a escribir un libro diferente—titulado ¿Quién movió la Piedra?—para detallar sus nuevas conclusiones. Morison simplemente siguió el rastro de evidencia, pista por pista, hasta que la verdad del caso le parecía clara. Su sorpresa fue que la evidencia lo llevó a creer en la resurrección.

En su primer capitulo, “El Libro que se Negó a Ser Escrito,” este antiguo escéptico explica como la evidencia lo convenció de que la resurrección de Jesús fue un acontecimiento histórico real. “Fue como si un hombre se dispuso a cruzar un bosque por un familiar y bien retirado camino y salió de repente por donde él no esperaba salir.»[36]

Morison no esta sólo. Otros incontables escépticos han examinado la evidencia de la resurrección de Jesús, y lo han aceptado como el más sorprendente hecho en toda la historia de la humanidad. Pero la resurrección de Jesucristo plantea la pregunta: ¿Qué tiene que ver el hecho de que Jesús derrotó a la muerte con mi vida? La respuesta a esa pregunta es acerca de lo que se trata el cristianismo del Nuevo Testamento.-

TOMADO DE LA PUBLICACIÓN DE «IMPACTO EVANGELÍSTICO» Y DE «Y-JESUS-ORG»

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