Un hombre nigeriano, líder de una familia musulmana, rechazó del lugar a su hija por haber aceptado a Jesús en su corazón, según se informó en Puertas Abiertas, el medio especializado en asuntos vinculados a la persecución de cristianos en el mundo.
Abandonar el islam para seguir a Jesús es considerado una traición y una vergüenza para muchas familias musulmanas en Nigeria.
Las consecuencias de una conversión pueden incluir agresión física y sexual, matrimonio o divorcio forzado, arresto domiciliario, expulsión de la familia e incluso muerte.
El objetivo de la persecución extrema es obligar al cristiano a regresar a la fe de sus antepasados.
MARIA, LA JOVENCITA, FUE A VIVIR CON SU ABUELA
Sin embargo, hay muchos cristianos de origen musulmán que resisten y se niegan a abandonar a Jesús. A pesar de su juventud, María es una de esas personas que fue rechazada por su familia cuando compartió su nueva fe. Ella deseaba que sus padres y hermanos también conocieran el amor de Dios y experimentaran una vida transformada por él.
Pero la respuesta del padre de María fue repudiarla. Ella fue expulsada de su casa y perdió todo el apoyo financiero de su parte. Para no quedar vulnerable en las calles, la joven cristiana fue a vivir con su abuela, quien atravesaba dificultades económicas y no tenía recursos para pagar las mensualidades escolares de su nieta.
LA CORRIO POR NO ORAR AL DIOS DE SU PADRE
“Mi padre dijo que, si yo no quería orar al mismo dios que él, entonces ya no sería su hija. Por eso, ya no es responsable de mi escuela”, relata.
María tuvo que dejar sus estudios y detener su sueño de tener un futuro mejor. Pero cuando conoció a los socios locales de Puertas Abiertas, recibió apoyo para regresar a la escuela y concluir sus estudios. Ahora cursa la carrera de Finanzas, Contabilidad y Administración de Empresas.
UNA PERSECUCION MUY FUERTE
Cortar el sustento y negarse a pagar las mensualidades escolares de los hijos son tácticas utilizadas por muchas familias para forzar a sus hijos a volver al islam. Hay muchos niños y jóvenes cristianos en Nigeria que resisten la persecución familiar, pero sueñan con regresar a la escuela y prepararse para un futuro mejor.
